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Domingo 10 de Diciembre de 2017
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Nueva norma contable obligará a compañías a registrar los arriendos de sus activos como deudas.

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12-12-2016

 

 

 

Un cambio contable relevante está preocupando a las compañías chilenas. La evolución de las normas internacionales de información financiera obligará a las empresas a ajustar sus balances, registrando en estos como una deuda financiera los pagos futuros de arrendamientos operativos ligados a bienes raíces o activos. Hoy se mencionan sólo como gastos.

Esta situación, según expertos en temas contables, podría perjudicar a la firmas en su presentación ante entidades bancarias en la búsqueda de financiamiento para proyectos. Los principales rubros afectados serían el retail, compañías de servicios, aerolíneas, navieras, entre otras, que son intensivas en arriendo de inmuebles o leasing de flotas, informa "El Mercurio". "Esto es parte de la evolución de la IFRS (International Financial Reporting Standards) y va a afectar a todas las empresas que reportan estados financieros", sostuvo Pablo González, director del área de Real Estate Management de Colliers International. "Esto se aplica a todas las empresas que cotizan en bolsa y otras grandes", indicó Rubén López, socio líder de Assurance de EY Chile.

El socio de PwC Chile, Héctor Cabrera, señaló que "el principal impacto que trae la NIIF 16, que reemplaza a la NIC 17 y sus interpretaciones, es que los arrendatarios ahora no distinguirán entre arrendamientos financieros (en el balance) y operativos (fuera del balance). Ahora se requiere que los arrendatarios reconozcan siempre un pasivo de arrendamiento que refleje los pagos futuros que tendrá y un derecho de uso del activo para prácticamente todos los contratos". Aunque este cambio debe oficializarse a partir de 2019, los expertos recomiendan a las empresas preocuparse desde ya, debido a que los contratos de arriendo que se empiecen a cerrar hoy habitualmente son a más de tres años en cualquier industria -especialmente de bienes raíces-, por lo que el impacto de los acuerdos que se establezcan ahora incidirán en los balances futuros.

Rubros e impactos

Pablo González, de Colliers, afirmó que los sectores más afectados serán el retail, empresas de servicios como telefónicas o los que operan flotas mediante leasing . Rubén López, de EY, añadió que las aerolíneas y navieras se verán impactadas "de forma sustancial". Para Héctor Cabrera, las áreas de transporte y logística, además del comercio, se "verán mayormente afectadas". Los expertos coinciden en que las compañías pueden ver trabas en materia de financiamiento para proyectos futuros o en préstamos ya contratados. González afirmó que "al cambiar la estructura de los pasivos se pueden alterar los covenants (requisitos de créditos) de los acuerdos de financiamiento". Cabrera explicó que con la norma "los estados financieros reflejarán un mayor endeudamiento, mayores gastos por intereses y además impactará el cálculo del Ebitda por la incorporación del gasto de amortización, en reemplazo del gasto por arriendo. Todos estos conceptos son analizados al momento de negociar un financiamiento". En este escenario, González afirmó que "hemos percibido que esta nueva realidad lleva a las empresas a plantearse la posibilidad de comprar sus propias instalaciones".

López recomendó a las empresas efectuar un buen diagnóstico para evaluar "el tamaño del impacto futuro". Cabrera aseguró que "lo mejor es anticiparse para conversar con los acreedores e inversionistas de manera proactiva y así poder gestionar las expectativas".

Fuente: emol

 

 

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